Es uno de los palacios más encantadores
de una ciudad que es Conjunto Histórico Artístico por sus innumerables
monumentos. Situada a 33 kilómetros de Sevilla, y a penas a 10 minutos del
aeropuerto, Carmona es ciudad (título otorgado por Felipe IV en 1630) que merece
una pausada visita. En sus calles puede admirarse la huella que dejaron a su
paso cartagineses, romanos, godos y árabes, además de su vinculación a la
fantástica y legendaria ciudad y civilización de Tartessos. Ciudad de realengo,
Carmona nunca perteneció a señor feudal alguno, lo que permitió la construcción
de grandes e importantes edificios palaciegos, componiendo el patrimonio
histórico más importante de Sevilla después de la capital. Uno de esos
edificios, propiedad durante más de cinco siglos de la familia Lasso de la Vega,
una de las más importantes de Andalucía, ha sido rehabilitado en hotel de lujo
con el nombre de Casa de Carmona. En la restauración del histórico palacio se
han conservado todos los volúmenes y elementos de la época, tanto del siglo XVI
como algunos del XV o del XVII. Los elementos modernos han sido introducidos en
el edificio de forma casi invisible. Así, por ejemplo, el aire acondicionado
corre por encima de los artesonados; el minibar, la televisión parabólica y la
caja fuerte individual están perfectamente integradas en un ambiente muy
especial.
Al conservar los volúmenes tal como eran, el Palacio disfruta
del mismo ambiente de grandeza que tuvo en sus momentos de esplendor. Los
propietarios de Casa de Carmona (situada en la plaza de Lasso, tfno. 95-4143300,
fax 95-4143752), al saber acondicionar el ambiente palaciego andalúz de años
pasados con todas las comodidades y servicios de un establecimiento "5
Estrellas-Gran Lujo", han logrado modificar el concepto tradicional de
hotel.
El hotel Casa de Carmona dispone de 30 habitaciones, todas con
distinta decoración. El acceso al hotel está permitido exclusivamente a los
clientes, lo que permite disfrutar de la tranquilidad y características propias
de una casa-palacio sevillana.
El hotel es también lugar inmejorable para celebrar reuniones
de alto nivel, consejos de administración
o actos muy significativos. Cada rincón de la Casa de Carmona es un pequeño monumento en si mismo. El salón
principal, que se comunica con un jardín mudéjar y el estanque, proporciona la
tranquilidad necesaria para mantener una relajada conversación o para leer sin
que nada altere la paz del lugar. En la biblioteca y en los diferentes salones,
la atmósfera de placer y tranquilidad combina perfectamente con las obras de
arte allí expuestas. El aire mudéjar se deja sentir en cada rincón del edificio,
estilo que también puede admirarse en el entorno de la piscina, perfectamente
integrada en el conjunto.
En los restaurantes de la Casa de Carmona, de invierno y de
verano, se puede disfrutar de lo mejor de la cocina española e internacional a
través de las exquisitas recetas que realiza el chef Iñaki Izaguirre, un hombre
con experiencia y buen gusto, que sabe dar a sus platos ese toque personal que
los hace inconfundible. Todo, en fin, un lujo de detalles y buen gusto que
convierten la Casa de Carmona en un encantamiento de colores, descubrimiento que
debemos realizar.
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