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Gran Hotel Internacional (01.10.1993)
EL LUJO DE VIVIR EN UN PALACIO

Desde que en Abril del 91 el Palacio de Lasso de la Vega abrió nuevamente sus puertas, convertido en Hotel de Gran Lujo, no han cesado los comentarios de elogio sobre la restauración del edificio y la excelente labor de interiorismo. Sin embargo, uno de los aspectos más sobresalientes de este nuevo establecimiento es el de haber sabido combinar todo ello con un servicio verdaderamente profesional que hace de la Casa de Carmona un lugar incomparable.

No era labor fácil, la de reconvertir un palacio del siglo XVI en un moderno y confortable establecimiento hotelero sin traicionar la belleza y el innigualable ambiente original. Pero Marta Medina lo consiguió, logrando una perfecta armonía entre lo antiguo y lo moderno, combinando muebles y elementos casi de museo con aquellos otros que exige el confort actual. El edificio en sí merecía el máximo respeto, no sólo por su belleza arquitectónica si no también por su valor histórico, al haber pertenecido, durante más de 500 años, a la familia Lasso de la Vega, de gran relevancia dentro del ámbito social y político de la Andalucía de la época. En el momento de iniciar la restauración, se tuvo muy en cuenta que era importante resolver la introducción de elementos modernos sin alterar el carácter propio del edificio. Así pues, el aire acondicionado, los receptores de televisión, el minibar, la antena parabólica y otras exigencias de finales del siglo XX, pasan prácticamente desapercibidas poniéndose de relieve sólo cuando se precisa de sus servicios.

Los multiples salones, la superficie, a veces torturada, de los pasillos, las diferentes plantas, se fueron convirtiendo en habitaciones y baños con la dificultad, y a la vez aliciente, de su total variedad. Donde era casi un sacrilegio levantar una pared, que entorpeciese la visión del bello artesonado del techo, se optaba por separar mediante murete de media altura, respetando el espacio original pero logrando la compartimentación debida. Con todo ello, el Palacio mantiene el ambiente de grandeza que marcó sus años de esplendor a la vez que el resultado es el de ofrecer habitaciones de muy distintos tamaños, diversa configuración y variado estilo. Y ahí es donde entra la mano de Dña. Marta Medina, quien ha sabido llevar a cabo la difícil tarea de combinar muebles y tapices originales con elementos obligadamente nuevos. La mezcla de tejidos, la combinación de colorido, la utilización de estucados, ha sido llevada a cabo con total maestría, sin caer en la tentación de cargar las tintas, de recrear un austero estilo medieval de difícil aceptación por parte de los viajeros del siglo XX.


Sólo para huéspedes

Toda esta elegancia y belleza queda reservada, exclusivamente, para los huéspedes del hotel ya que los posibles visistantes de paso tienen limitada su entrada a la zona de recepción y al restaurante, de acceso independiente. Esta norma refuerza la sensación de ser un invitado de la familia, de ser un huésped de Dña. Paz Medina quien, en nombre de Dña. Marta Medina, Directora General de la firma porpietaria del hotel, Casas de España, actua como perfecta anfitriona invitándonos a disfrutar de la paz y exclusividad del entorno, a relajarnos en los bellos salones, en los elegantes patios, a refrescarnos en la encantadora piscina y a mantenernos en forma mediante la utilización de la sauna y el gimnasio, que se complementan con servicio de peluquería.

La Casa de Carmona es lugar idóneo para la celebráción de un encuentro familiar, de una reunión de negocios, de una muy especial covención. La capacidad de sus salones permite reunir a un máximo de 100 personas. Más de la mitad podrá encontrar acomodo en las 30 habitaciones dobles de las que dispone el hotel, 16 de ellas consideradas suites con carácter especial: antigua capilla, doble planta, etc... Mención aparte merece la Gran Suite, con una superficie de 250 metros cuadrados distribuidos a dos niveles y que consta de gran sala de billar, salón de 100 metros cuadrados y dos dormitorios con amplios y bellos baños. Un paraíso dentro del entorno sin par de la Casa de Carmona.


Algo de historia

Llegado el momento de hacer un rápido repaso a la interesante historia de Carmona, considerado conjunto Histórico-Artístico, nada menos que 5.000 años de poblamiento continuado, el más antiguo de Europa, con etapas históricas de relevante importancia, con la tartáica, en el siglo VII y la cartaginesa, en el IV, ambas antes de Cristo. Durante la dominación romana, Carmona pasó a ser una de las mayores ciudades de la península Bética, con derecho, incluso, a acuñar su propia moneda. Recuerdo de dicha época son sus murallas, perfectamente conservadas. Bajo los Godos y los Arabes, Carmona conserva su categoría lllegando a s independencia en el año 1029 para, posteriormente, ser escenario de las luchas fraticidas emprendidas por Pedro de Castilla, quien estableció en Carmona su corte. Como curiosidad diremos que Carmona fue el último campamento de Isabel y Fernando, los Reyes Católicos, antes de la toma de Granada. Todo ello ha ido dejando en Carmona un paso histórico que se traduce en una innegable riqueza arquitectónica y artística, afortunadamente muy bien conservada y puesta de relieve gracias a la gran concienciación de sus habitantes.

Carmona, y mejor aún la Casa de Carmona, resulta punto de partida ideal para un profundo conocimiento de la comarca, con las ventajas de estar situada a sólo 15 minutos del aeropuerto de Sevilla, y de esa bella ciudad, y a no gran distancia de Granada y Córdoba, sin olvidar la proximidad de Cádiz y sus atractivas playas.


El placer de la mesa

Tanto si puede gozar de la oportunidad de hospedarse en la Casa de Carmona, como si va de paso por tan bella localidad, es conveniente hacer una parada para degustar la exquisita cocina de su chef Iñaki Izagirre, Premio Nacional de Gastronomía Marqués de Villena, en el 1987. Su estilo podría definirse como Vasco-Navarro, aunque con detalles porpios de la cocina andaluza, aderezados con su toque personal. A su degustación ayuda la perfecta ambientación del salón-comedor, ubicado en las antiguas caballerizas recordadas por un espectacular caballo que preside la sala, tal como podemos apreciar en las imágenes. La carta que nos propone Iñaki Izaguirre es sumamente variada y estacional, por el gran respeto que este gran Chef profesa a los productos de temporada. Podemos elegir entre el clasicismo de una buena Merluza a la Vasca, de un perfecto Bacalao al Pil-Pil o de unos sabrosos Chipirones en su Tinta, o bien optar por otros de nueva creación, con el Carpaccio de Salmón Fresco al Eneldo, el Rodaballo Relleno de Centollo o la Lubina en Salsa de Azafrán, sin hacer diferencias entre el Mediterráneo y el Cantábrico. El aire andaluz vendrá dado, por ejemplo, por unos buenos Garbanzos de Carmona con Coquinas de Huelva (en temporada) o por un valiente Ajoblanco con Sorbete de Gazpacho, sin olvidar la dulzura de una Marquesa de Chocolate sobre Crema de Hierbabuena, plato muy popular en Andalucía.

La Bodega está a la altura de la Cocina, ofrenciendo una completa selección de caldos de Francia, Italia, Ribera del Duero, Cataluña, Galicia, Rioja, País Vasco y Navarra, sin olvidar los Licores y Aguardientes autóctonos y los Cognacs y Armagnacs que nos acompañan en las apacibles veladas que podamos gozar en tan bello lugar, inmersos en la paz, el sosiego y la elegancia de tan exclusivo entorno como en el que proporciona la Casa de Carmona.

 
CASA DE CARMONA · PLAZA DE LASSO, 1 · CARMONA · 41410 SEVILLE · SPAIN